Alma: Comunicación con una tórtola

El testimonio de la historia de Alma es conmovedor. Alma era una tórtola que Julia rescató de bebé en Mayo 2020 y que la cuidó durante un mes. El testimonio de las sesiones de comunicación animal que establecí con Alma nos puede hacer llegar a comprender el alma pura de los animales, incluso en situaciones duras para los humanos.

Gracias Alma y Julia por darme permiso y explicar esta historia a todo aquel que esté dispuesto a conectar de corazón. 

Testimonio de Julia sobre la comunicación con la tórtola Alma: 

Julia encontró a este precioso pichón de tórtola en la calle, caído del nido y temblando. Julia lo rescató, lo cuidó y lo alimentó con asesoramiento veterinario durante 1 mes hasta que pudiera valerse por si solo para poder ser liberado de nuevo. 

Con las semanas, se dio cuenta que las patitas de Alma no estaban bien formadas y que sufría mucho estrés porque intentaba volar y se caía. 

Después de valorar varias opciones con el veterinario, ninguna cirugía podría ayudar a Alma por lo que deberían tomar una decisión: 

¿le deberían buscar un santuario o voladero donde pudiera vivir el resto de sus días? o por lo contrario, con el estrés y la calidad de vida que eso supondría, ¿Alma prefería que la durmieran?

En ese momento Julia contactó conmigo, y comuniqué con Alma para ver cómo la preciosa tórtola estaba viviendo toda aquella situación, cómo Julia podía ayudarla, y qué debería hacer para el bienestar de Alma (cuál sería la elección del animal, ya que los animales tienen derecho a elegir cómo quieren vivir su vida). 

Todos los animales tienen alma. Todas las especies. Todos los animales tienen mucho que enseñarnos. Démosle el respeto que se merecen. Escuchemos lo que tienen que decirnos.

Palabras y Testimonio de Julia sobre la comunicación Animal: 

“Esta preciosidad de aquí es Alma y quiero contarte lo necesario que ha sido cruzarme con ella y con Pati en mi vida🧡

 
Unos pocos minutos antes de bajar con mi amiga después de todo el confinamiento sin verla, como nos ha pasado a todos, me topo con una publicación que explica qué hacer en caso de encontrarse un pájaro. Me guardo la publicación porque está muy bien explicado. Pienso: ojalá no encontrarme en esa tesitura con tanta responsabilidad y presión. Me calzo. Bajo. El primer árbol que veo recoge en su base al ser de luz que necesitaba este año. Alma estaba allí, sin plumas, temblando y rodeada de gente y perros (eran las 20:00 y todo el mundo había salido a dar su paseo diario). Tras mucho pensar y por las condiciones en las que se encontraba decidí llevármela a casa. Sentí miedo por hacerlo mal pero de golpe algo en el pecho me hace sentir que esto va a ser algo increíble. A pesar de eso, no dejaba de buscar santuarios o particulares he pudieran hacerse cargo de ella porque mi novio en ese momento (en parte por esto ya no lo es) no soportaba la idea de tener una paloma en casa.
Con el paso del tiempo nos vamos haciendo inseparables. Con el paso del tiempo nos damos cuenta de que Alma tiene problemas en las patitas y esto dificultaría poder liberarla. Sigo buscándole hogar mientras, junto a Pati, valoramos la opción de operar. 
Por casualidad me entero de que Pati es comunicadora. Es un momento delicado porque me mudo a mi casa familiar y mi padre (que solo estaba de visita porque vive fuera) quiere que “ese pájaro se vaya”. Le comento a Pati que he valorado la opción de eutanasiar porque nadie se la puede quedar. Pati me ofrece comunicarse con Alma y acepto con el corazón más abierto que nunca sin saber que sería una de las cosas más bonitas que me ha pasado nunca. 
Resumiendo: Alma me quiere, quiere estar conmigo, confía en mí, en que voy a hacerle volar. Alma no quiere estar con otra persona. O es libre o vive conmigo o se va a volar a otro sitio (eutanasia). Decido quedármela hasta operar. 
Tiene un pequeño accidente unos días después y la llevo al veterinario. Aprovecho para preguntar si sería posible liberarla después de la operación. El veterinario me dice que no, no podría ser libre. Tras esta noticia que me partió en dos, contacto con Pati y ella se comunica con Alma. Alma le dice que sí que podrá volar, no aquí, pero volará. Me da las gracias. Me dice que me quiere y que tengo que confiar cómo ella confía en mí. Aquí entiendo que confianza es cosa del amor.
Pasamos toda la tarde juntas, ella en mi pecho, hablando y soñando sin límite. 
Llega el día, se duerme tranquila, junto a mí visualizando como vuela hacia un lugar lleno de luz. Ahora sé que está muy cerca de ser libre y volar, si no ha llegado ya. 
Alma ha sido fundamental para mí y por ende, Pati ha sido el pilar. No creo que pueda agradecerle todo lo que ha hecho por nosotras. Es una persona con una sensibilidad especial y única que ilumina hasta los momentos un poco menos felices como aceptar que Alma tiene que dormirse. Gracias infinitas a Pati por habernos acompañado en este camino a Alma y a mí. Cómo bien dijo mi querida amiga, siempre estaremos juntas. Y Pati formará parte de este vínculo eternamente. Solo puedo decir GRACIAS 🧡 “
 
 
Tu estrella. Mi estrella✨

 

La historia de Alma y Julia nos enseña muchas cosas, de entre las que puedo destacar: 

– Un gran vínculo entre ellas dos, y una confianza total de Alma hacia Julia, sabiendo que ella estaba haciendo todo lo posible por la tórtola para que pudiera volver a recuperar el vuelo y ser liberada.

– Los animales hacen elecciones y debemos respetarlas. Para ello, debemos comprender lo que el animal quiere y necesita, sin hacer proyecciones humanas, y en lo que una sesión de comunicación animal ayuda a escuchar al animal y comprender en profundidad su punto de vista.

– Un gran aprendizaje para las dos sobre el proceso de despedida. Un amor y conexión que siempre perdurará en el tiempo, puesto que nada ha muerto, nadie muere si perdura en tu corazón. 

– Los animales son seres puros, que pueden vivir la muerte como algo natural si los humanos les damos la opción y les acompañamos en el proceso. 

– Alma quería ser libre, quería volar, y ahora vuela bien alto.

– La eutanasia es algo que el animal tiene que estar de acuerdo (incluso cuando el animal está sufriendo dolor físico). Los animales tienen derecho a decidir sobre este tema, así como sus procesos de muerte. Nuestro deber es acompañarles de la forma en la que ellos desean. 

Gracias Alma y Julia. 

 

* Quiero puntualizar lo siguiente sobre el Rescate de Aves: 

Debemos procurar el mínimo contacto posible con el ave (solo para alimentarla si es necesario o para tratamientos de salud / veterinarios) para evitar que el animal se impronte, es decir, para evitar que se acostumbre a las personas. Pues si se impronta, entonces será muy difícil liberar al ave una vez esté recuperada (y su vida se pondrá en riesgo). 

En el caso de la tórtola Alma, al tratarse de un pichón muy pequeño al que Julia tuvo que alimentar por sonda y tuvo que realizarle bastantes tratamientos para intentar que recuperara el vuelo, no fue posible evitar que la tórtola no se improntara, ya que Alma estableció una conexión fuerte con Julia en sus cuidados. 

Estos son casos específicos en los que no es posible evitar que se acostumbren a las personas (se hace todo lo posible, pero no siempre lo es), pero siempre que rescatemos un ave tenemos que procurar tener el mínimo contacto con ella y así asegurar que pueda liberarse una vez se haya curado. Respetemos su naturaleza 🙂

Y por último aprovecho para recordar de la importancia de acudir a un veterinario de exóticos en el caso de rescatar a un ave, para que nos asesoren sobre qué especie es, qué tipo de alimentación necesita y si necesita atención médica. 

Es muy importante no alimentar al ave con alimentos que no sean específicos para ellos pues eso provocará su muerte en pocos días (algunas aves son insectívoras o granívoras). Tomemos conciencia y actuemos con responsabilidad. Gracias a todos los que ayudan a estos seres con alas increíbles! 

¡Gracias!